Autor: Carlos Mario Guerrero
En nuestros días suele decirse que una persona viste “a la moda” cuando su atuendo va de acuerdo a las circunstancias de tiempos y de lugares, y, además es llamativo e innovador (a veces pisando la línea de lo extravagante). ¿Podríamos decir entonces que algunos santos fueron simplemente personajes de moda, pero que han quedado, o un día quedarán, en el cajón del olvido?
Aquí es necesario ir a la base del asunto. Tomemos como ejemplo a san Francisco de Asís. Fue un hombre de grandes ideales enfocados, en un principio, en la moda de la época: la caballería, la fama y el honor. Pero un día sintió que Dios le pedía reconstruir su Iglesia de una manera algo “contradictoria”: abandonando la caballería y su vida pasada.



